Salina Cruz, Oax.- Ocho días después de que una fuga de hidrocarburo en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) afectó a cinco colonias de este municipio de la región del Istmo, donde este mismo mes se registraron otros dos derrames más, personal de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) llegó a inspeccionar una de las zonas afectadas y detectó tubos deteriorados.
El miércoles 17 de junio, el personal de la ASEA recorrió la zona más afectada por la contaminación, en la parte alta de la colonia Jesús Rasgado, donde el pasado 9 de junio ocurrió el primero de los tres derrames registrados durante este mes y que es considerado uno de los de mayor impacto por las afectaciones causadas en áreas urbanas.

Según informó el Ayuntamiento, el derrame de hidrocarburos se extendió más de seis kilómetros debido a las lluvias, afectando al menos a cinco colonias del puerto: Jesús Rasgado, Lomas de Galindo, Hidalgo Oriente, Hidalgo Poniente y Porfirio Díaz, y dejando en evidencia las condiciones de la infraestructura petrolera.
La ASEA intervino debido al aumento de denuncias ciudadanas por las constantes fugas de hidrocarburos en ductos de Pemex: la segunda en este mes fue el 10 de junio en un arroyo ubicado en la calle Luis Echeverría, en los límites de las colonias Bugambilias y 15 de Septiembre; y la tercera en la parte alta de la colonia Monte Albán.
Los vecinos manifestaron su preocupación debido a que el citado arroyo afectado desemboca en el río de San Pedro Huilotepec, además de que las lluvias podrían favorecer el desplazamiento del hidrocarburo hacia otras zonas, incrementando el riesgo de contaminación.
Autoridades municipales recordaron que de 2022 a la fecha la Dirección de Ecología ha presentado ante la ASEA 60 denuncias por derrames de hidrocarburo en el municipio, con el objetivo de que se investigue cada caso y se determinen las acciones correspondientes.
Los recientes derrames han generado preocupación entre la población debido a los riesgos ambientales y de salud que representan, además de otros daños ocasionados en diversos sectores de la ciudad.
Mientras continúan las inspecciones, habitantes y autoridades esperan que la intervención de la ASEA derive en medidas concretas para evitar nuevos derrames y obligar a Pemex a atender el deterioro de su infraestructura.
