Crónicas de la ínsula/ Cuauhtémoc Blas*
Magnicidio es el asesinato de un personaje importante. Ya lo era Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan, Michoacán, el día primero de noviembre. Pero no de todos los magnicidios salen héroes, como sí en este caso. A diferencia, por ejemplo, del de Colosio.
Pierde Uruapan, Michoacán y México a uno de sus hombres más valientes de sus últimos años. Miente el pésimo gobernador morenista de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, cuando dice que trabajó y se coordinó muy bien con el asesinado edil de Uruapan. Todo lo contrario, Manzo no dejó de señalar la inacción de su gobierno estatal y también del gobierno federal.
Nada puede ocultar la realidad del abandono en que se dejó a Uruapan y a su presidente, hubo hasta desdén hacia él.
*Sociólogo y periodista: https://www.facebook.com/blaslc