Oaxaca de Juárez, Oax.- El periodista Esaú Zavaleta, encarcelado el pasado lunes en la agencia de policía de Playa Grande, perteneciente al municipio de San Pedro Huamelula, en la región del Istmo de Tehuantepec, reveló a este medio que la ciudadana que denunció el intento de tala de un árbol maderable en peligro de extinción fue intimidada para que accediera al derribo del ejemplar a cambio de que él fuera liberado tras ser detenido por ejercer su labor informativa.
«La intimidaron. Ella accedió y la negociación fue mi liberación», declaró el comunicador a NIV Oaxaca, luego de escapar del lugar y presentar la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de la República (FGR), con el apoyo del recién creado Sindicato Nacional de Medios de Comunicación (SINMCO), para que le brinden medidas cautelares para su protección y la de su familia.
Zavaleta informó que la señora Deysi A. se oponía a la tala del árbol que estaba en su propiedad y cuyas ramas daban a la calle, por lo que él difundió el caso y el domingo recibió una invitación de la tesorera de la agencia, Perla Yanet López Robles: «Mañana te esperamos en la agencia de policía de Playa Grande para darte la información correcta». Lo citó a las 8:00 horas del lunes. «Resolveremos todas sus dudas», le aseguró.
Sin embargo, al estar en la comunidad, donde se realizaba una asamblea en presencia del presidente municipal Daniel Gutiérrez Peña, el periodista fue detenido por los topiles por orden de la agente Esther Cruz Ortiz con el argumento de que está prohibida la participación de personas ajenas a la población.

«Ella misma dice que en sus asambleas de usos y costumbres no se graba ni se toman fotos; entonces, ¿cómo es posible que al inicio de su asamblea ella tenga una grabación invitando a que yo me retire?», cuestionó el periodista; mientras la tesorera López Robles mintió y negó haberlo invitado.

Al estar él en la cárcel la denunciante fue coaccionada para acceder al derribo del árbol. «Ella vio la injusticia. ‘Acepto, les pido disculpas. Aunque no es correcto porque ustedes están mintiendo –les dijo–, voy a acceder a sus peticiones pero liberen al periodista’. Fue en ese momento que dicen ‘sí, lo vamos a liberar pero para que te grabe’.
«Decían que me liberaban para que yo grabara a esta ciudadana y que ella dijera lo que ellos querían. Me sacan, me liberan, salgo rápido de ahí, y me dan alcance y me dicen: queremos que grabes a la muchacha. Y no, me pelo (escapo) yo de ahí, ya había escuchado lo que quería», relató el comunicador, a quien autoridades de Playa Grande, Huamelula, persiguieron durante varios kilómetros.
«Para su mala suerte ellos mismos cerraron la pluma de acceso. Mi vehículo lo dejé en posición para salir. En lo que ellos llegaron, levantaron la pluma, ruuun, salí en mi carro. Me fueron siguiendo hasta la comunidad de Barra de la Cruz», relató el comunicador.
El árbol finalmente fue derribado.