Ciudad de México.- A seis días de aprobarse la reforma para anular elecciones en caso de intervención extranjera, el expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), acusó a Estados Unidos de intervencionismo con fines electorales.
Pese a haber anunciado su retiro de la poĺítica una vez concluido su mandato el 1 de octubre de 2024, el impulsor del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) hizo otra reaparición pública para manifestar su «apoyo» a su sucesora, Claudia Sheinbaum Pardo, ante lo que calificó como una «embestida de Estados Unidos».
Consideró que el vecino país del norte usa como pretextos el combate a la migración y al narcoterrorismo para intervenir en asuntos del país, en vez de atender los altos índices de drogadicción en su territorio.
«Algunos funcionarios de Estados Unidos están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México con la idea de volver a disponer de un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel y, por lo mismo, vulnerable, subordinado y fiel a sus designios intervencionistas», advirtió el tabasqueño, a través de una carta difundida en su red social.
Manifestó su sorpresa por el «cambio» del presidente estadounidense Donald Trump, y criticó que ahora «con el simple señalamiento de narcoterrorista o de representar una supuesta amenaza a la seguridad de Estados Unidos, se cuenta con licencia para secuestrar, cazar, y ajusticiar de manera extraterritorial a cualquier persona sin pruebas, juicio o sentencia alguna», lo que consideró como «la más abominable violación a los derechos humanos».
Calificó a los consejeros de Trump como «inexpertos, resentidos y fanáticos», «que lo han estado embarcando en viles y siniestras aventuras». Y a Sheinbaum como una presidenta «eficiente, responsable, prudente y respetuosa».
Desde la Quinta La Chingada, en Palenque, Chiapas, López Obrador deseó que el presidente Trump «rectifique» y «vuelva a gobernar como antes… por el bien de todos».