Oaxaca de Juárez, Oax.- Con 109 votos a favor, el pleno del Senado de la República reformó el artículo 73 de la Constitución mexicana para facultar al Congreso de la Unión para expedir una ley general en materia de feminicidio.
El propósito es el acceso de mujeres y niñas a una vida libre de violencia; además de fortalecer al Estado mexicano para prevenir, investigar, sancionar y erradicar las violencias contra las mujeres.
El dictamen surgió de una iniciativa de la presidenta del país, Claudia Sheinbaum Pardo, y destaca que esta reforma no tiene impacto presupuestario adicional para el presente ejercicio fiscal ni en subsecuentes.
Asimismo, refiere que es indispensable contar con una legislación general que establezca bases homogéneas para la tipificación, investigación, persecución y sanción del feminicidio en todo el país, pues el delito está tipificado de manera diversa en las legislaciones penales de las entidades federativas.
Con esta reforma se dota al Congreso de la Unión de facultades constitucionales para generar una legislación general orientada a establecer un tipo penal homogéneo, sanciones y agravantes, homologar estándares de investigación con perspectiva de género; y fortalecer la coordinación entre Federación y entidades federativas.
Además, se garantiza el acceso efectivo a la justicia para las víctimas y la reparación de daños y fortalecer la coordinación de instituciones de seguridad pública y de procuración de justicia, además de contemplar la protección reforzada para niñas, niños y adolescentes en situación de orfandad por feminicidio.
Esta población, indica el texto, enfrenta afectaciones emocionales, sociales y económicas que comprometen el ejercicio pleno de sus derechos, de ahí que el Estado debe reforzar la protección y garantizar atención integral, acceso a servicios de salud física y mental, acompañamiento psicológico, acceso a educación y mecanismos de reparación integral del daño.
Destacan trascendencia histórica
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, afirmó que esta reforma es de la mayor trascendencia histórica y humanitaria, pues habla de vidas que ya no están y de las que aún se pueden salvar, por eso no se habla sólo de leyes, sino de mujeres, niñas, madres, hijas, de familias que viven con una silla vacía y de un Estado que ya no puede fallar.
Refirió que el 90 por ciento de los feminicidios en México se consuman por parte de la pareja actual, de la expareja, de familiares y de amigos, y por eso hay una deuda histórica con las mujeres, llena de omisiones, impunidad y silencios, pues en todo el país existe este delito.
El presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Enrique Inzunza Cázarez, sostuvo que la reforma al artículo 73 constitucional no es una reforma más ni un cambio menor, sino una decisión de Estado necesaria, debido a que el diseño actual de como está configurado el combate al feminicidio impide una actuación uniforme y coordinada frente a este delito.
Añadió que la impunidad ha generado dolor no sólo a las mujeres que han sido privadas de la vida por el hecho de ser mujeres, y por eso se requiere una acción pública, ordenada, firme y con visión de largo plazo, por lo que esta reforma establece una legislación general que unifique criterios, homologue tipos penales y las punibilidades y defina estándares de investigación con perspectiva de género.
La senadora Martha Lucía Micher Camarena, de Morena, asentó que el feminicidio no admite demoras, pues se trata de la vida de niñas y mujeres, por eso es que el Estado debe asumir una respuesta articulada, integral, coherente y sin vacíos frente a la violencia feminicida, pues el feminicidio no es un delito más, es una grave violación a los derechos humanos.
La panista Verónica Rodríguez Hernández, manifestó a su vez que su voto a favor es por una mayor protección a las mujeres mexicanas, pues la justicia no se proclama, se construye y se cumple, ya que cuando el Estado discute el feminicidio no está frente una disputa ordinaria de técnica legislativa, sino frente a una de las expresiones más crueles, dolorosas e indignantes de la violencia que viven las mujeres.
Virginia Magaña Fonseca, del PVEM, indicó que el pleno del Senado no vota cualquier reforma, sino que vota con la memoria de aquellas niñas y mujeres que ya no están, y con la responsabilidad de que ya no haya ni una más, además de que esta propuesta no surge del vacío, llega como respuesta a los movimientos feministas y a exigencias concretas, pues el feminicidio no es un asunto privado.
El priista Paloma Sánchez Ramos dijo que esta reforma es un paso importante porque obliga al Estado a actuar ante la impunidad, por lo que es urgente construir el andamiaje legal que le permita al Estado intervenir antes de que se culmine en la muerte de una mujer, porque la violencia de género representa “una deuda que el Congreso lleva años acumulando”.
Geovanna Bañuelos de la Torre, del PT, expresó que la propuesta busca establecer una ley con reglas claras, homólogas y obligatorias en todo el país, para que ninguna muerte violenta de una mujer vuelva a ser interpretada desde el prejuicio, para que toda investigación se realice con perspectiva de género y para eliminar los vacíos legales que hoy permiten la impunidad.
Alejandra Barrales Magdaleno, de Movimiento Ciudadano, señaló que el feminicidio es la manifestación más extrema de violencia de género, por ello, la reforma representa un paso positivo para las mujeres y las niñas, “pero se requiere de acciones más profundas, porque este problema no se va a resolver simplemente con este proyecto”.
La reserva presentada por la senadora Mely Romero Celis, del PRI, no fue admitida para su discusión. La minuta fue enviada a la Cámara de Diputados para sus efectos constitucionales.