De la Redacción
Oaxaca de Juárez, Oax.- La joven Marisol Niño de Rivera denunció a este medio haber sido víctima de una agresión por parte de una mujer, el pasado 20 de noviembre, en la playa Zipolite, perteneciente al municipio de Pochutla, en la región de la Costa oaxaqueña.
La afectada lamentó la mala atención de las autoridades encargadas de procurar justicia en el estado, pues su denuncia fue desestimada y tuvo que dejar ese destino turístico por temor a represalias.
«A pesar de ser víctima de violencia fui atendida con indiferencia, lo que me revictimizó. La licenciada encargada de tomar mi denuncia mostró una falta de profesionalismo, ya que la comparecencia contenía errores y omisiones, además de que no se incluyó correctamente a la persona denunciada», expuso.
Niño de Rivera refirió que la agresión en su contra ocurrió a las 21:00 horas del citado día en la calle principal de Zipolite, conocida como el adoquín, en la colonia Roca Blanca, donde un grupo de niños se acercó a jugar con ella.
La mujer indicó que entre los menores de edad reconoció a la nieta de una amiga de Mazunte. «Decidí acompañarla hasta su casa, un bar cercano -denominado El Refugio-. Al regresar fui acusada de haber secuestrado a la niña.
«A pesar de que traté de aclarar la situación varias personas de fuera del pueblo comenzaron a atacarme verbalmente», relató.
Agregó que, al verse acosada, decidió refugiarse en el bar El Hongo, donde de repente una mujer, identificada como Gabriela D., presuntamente enviada por Mariana S. R., la atacó por la espalda y le propinó un golpe en la cara. «Me tiré al suelo en posición fetal para protegerme», indicó.
Tras el ataque la afectada se fue a Mazunte a casa de unos amigos. A la mañana siguiente se enteró de que en redes sociales se le estaba acusando del secuestro de una menor de edad, por lo que negó la acusación y decidió acudir a interponer la denuncia correspondiente por la agresión que sufrió, sin embargo no encontró la ayuda que esperaba.
«Me acerqué a las autoridades en Pochutla, quienes me enviaron al Municipio para presentar una denuncia. En este proceso me ofrecieron el apoyo de una patrulla para retirar mis pertenencias de Zipolite al día siguiente, a las 9:00 horas; sin embargo, debido a la preocupación de mi madre, decidí regresar a Oaxaca», explicó.
La denunciante agregó que el 22 de noviembre llegó a la ciudad de Oaxaca e intentó comunicarse con la Agente del Ministerio Público encargada del caso sin obtener respuesta, por lo que el 28 de noviembre regresó a las oficinas de la Fiscalía General del Estado para continuar con su denuncia.
«Pero sufrí un trato despectivo y desconsiderado por parte de las autoridades. Finalmente me fui con la sensación de que no se está brindando el apoyo adecuado a las víctimas de violencia y que la impunidad sigue prevaleciendo en estos casos», dijo.
«Mi objetivo es visibilizar estos hechos para que más personas puedan estar alertas, sobre todo por la peligrosidad de la familia R. H., que sigue actuando con impunidad», manifestó.